Por Juan Carlos Mezzelani

Hay frases que no se dicen: se quedan viviendo para siempre en la memoria de una pelota.

“Pase, maestro, lo estábamos esperando”, le dijo Diego Maradona a Ricardo Enrique Bochini en aquella semifinal de México 86 contra Bélgica. Faltaban apenas unos minutos, Argentina ganaba, Diego estaba tocado por los dioses y el Mundial empezaba a parecer una promesa inevitable.

Pero en medio de su propia consagración, Maradona tuvo tiempo para mirar hacia atrás.
Para reconocer al ídolo de su infancia. Al hombre que le había enseñado, sin saberlo, que el fútbol también podía ser una forma de la poesía.

Bochini entró con una camiseta que parecía quedarle grande, pero con una historia enorme sobre la espalda.

Y Diego, que esa tarde era rey, lo recibió como se recibe a un maestro: con respeto, con gratitud, casi con reverencia.

Cuarenta años después, en pleno Mundial, aquella frase sigue sonando. Porque no habló sólo de Bochini.

Habló de una manera argentina de entender el fútbol: con memoria, con belleza y con emoción.

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Cita de la semana

““La gente sigue preguntándome cómo es posible que Messi siga haciendo esto a los 39 años. Mi respuesta es simple porque el fútbol nunca ha visto a nadie como él. La edad derrota a todos, pero de alguna manera se niega a derrotar a Lionel Messi. Lo que hizo esta noche estuvo más allá del fútbol… fue arte.””.

Pep Guardiola, tras la victoria de Argentina ante Inglaterra

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