Por Juan Carlos Mezzelani
Hay lunes que arrancan con café. Otros, peleándose con el despertador. Y algunos empiezan con una canción todavía sonando adentro.
Anoche vimos a esta versión remozada de Serú Girán traer hasta 2026 a varios de esos himnos que sobrevivieron a todo. Mismos acordes, otras caras, cincuenta años de vida encima.
Y por unos minutos el tiempo hizo trampa.
Volvieron recuerdos, lugares, personas. Fuimos los de hoy y también aquellos que escuchábamos esa canción cuando creíamos que la vida era interminable.
Afuera esperaba agosto. Frío.
Lunes. La rutina preparando la emboscada. Pero nos fuimos a dormir un poquito más jóvenes.
Y esta mañana, cuando sonó el despertador, pensé: Gracias por la música.
Hay semanas que necesitan empezar así.




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