Por Luis Rivera

Su oportunismo, su enorme entrega ante un rival realmente difícil, la jerarquía de su emblema y el sacrificio de lo que ahora se presenta como un verdadero equipo le dieron a Gimnasia una tarde de festejo ante su gente: le ganó 2 a 0 a Argentinos Juniors y espera por Vélez, su prácticamente seguro rival en los octavos de final del Torneo Apertura.

Los goles del Lobo fueron obra de Marcelo Torres en el primer tiempo y de Ignacio Fernández, en el segundo.

De esta manera, el equipo de Ariel Pereyra, que suma seis triunfos en sus primeras seis presentaciones, terminó la fase regular con 26 puntos, prácticamente en zona de clasificación a copas internacionales.

El partido en el Bosque fue muy parejo, con dos equipos que no se guardaron nada y con un equipo visitante que, fiel a su costumbre, se adueñó de la pelota desde el vamos. Gimnasia supo cortarle el circuito futbolístico por el medio y en cierta forma logró neutralizar a Argentinos.

Mucho más desde los 13 cuando Auzmendi peleó una pelota que parecía perdida, se la llevó y le sirvió el gol al Chelo Torres que estaba donde debía estar.

Entonces empezó el partido del que ataca pero no lastima, contra el que se hace fuerte atrás e intenta salir de contra.

Eso se vio mucho más en el segundo tiempo, cuando los Bichitos se lanzaron decididamente a campo rival. El equipo visitante puso mucha gente en ataque y obligó a Gimnasia a un desgaste enrome para defender y contener. El partido estaba ideal para una contra y liquidar así el pleito. Y eso llegó apenas pasados los 15 de la etapa complementaria: la recuperó Barros Schelotto, se la cedió a Auzmendi y éste hizo todo bien para esperar a Nacho Fernández y dejarlo solo frente al arquero, para definir con un zurdazo preciso.

Argentinos vendió cara la derrota y no dejó nunca de atacar. Tuvo algunas aproximaciones de peligro, pero entre su falta de eficacia, la correcta tarea defensiva (donde sobresalieron Steimbach y Conti) y dos oportunas acciones de Insfrán dejaron el 2 a 0 final para alegría de un Bosque realmente eufórico.

Ahora a esperar por Vélez (la única chance de que el rival no sea el Fortín es que este lunes le gane por siete goles de diferencia a Newell´s) con la ilusión por las nubes y la mala noticia de que Nicolás Barros Schelotto sumó su quinta amarilla y, en consecuencia, no podrá jugar el encuentro contra el equipo que dirige precisamente… su papá.

El resumen del partido:

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Cita de la semana

“Me quedan pocos sueños por cumplir. No tengo miedo de decirlo: mi sueño es salir campeón con este club y vamos por buen camino”.

Ignacio Fernández, líder indiscutido de este Gimnasia

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