Este sábado Freddie Mercury hubiera cumplido 80 años.
Nació Farrokh Bulsara en Zanzíbar, pasó parte de su infancia en la India y terminó encontrando en Londres el lugar donde reinventarse. Después vino Queen… y todo lo demás.
Una voz extraordinaria, sí. Pero Freddie era bastante más que eso: entendió como pocos que un concierto podía ser también teatro, provocación y comunión. Bastaron aquellos veinte minutos de Live Aid en 1985 para dejar una de las actuaciones más recordadas de la historia del rock.
Detrás de semejante animal de escenario había, sin embargo, un hombre bastante más frágil, que dejó asomar en sus canciones la soledad, el amor y la necesidad de ser aceptado.
Se fue demasiado pronto, en 1991.
Ochenta años después de su nacimiento, Freddie sigue haciendo algo extraordinario: llenar estadios sin siquiera estar allí.
Buen sábado para vos…
“…Puedes tenerlo todo en el mundo y seguir siendo el hombre más solitario, y ese es el tipo más amargo de soledad. El éxito me ha traído la idolatría del mundo y millones de libras, pero me ha impedido tener la única cosa que todos necesitamos: una relación amorosa duradera…” Freedie Mercury




Deja un comentario