Por Juan Carlos Mezzelani

El Beto… que acaba de dejar este plano nunca fue cómodo. Ni en escena ni afuera.
Tenía esa incomodidad necesaria, esa que te obliga a prestar atención.

Algo medio de Tato Bores cuando decidía decir lo que había que decir, y el alma al palo cuando te dejaba una emoción flotando, de esas que no se explican pero se sienten.

Era versátil, sí. Pero no en el sentido marketinero: en el sentido real. Podía hacerte reír, después bajarte a tierra y, sin avisar, hacerte pensar. O las tres cosas juntas.

Sus personajes no eran personajes: eran tipos posibles, creíbles, de esos que te cruzás en la vida. Y ahí está la clave. Luis Brandoni no actuaba para gustar.

Actuaba para que le creas. Y cuando eso pasa, no hay edad, caída o escenario que lo opaque.

Se fue peleando. Como vivió. Y eso —en un tiempo donde muchos eligen la comodidad— ya es una forma de quedar para siempre.

Buen viaje a ese tipo que con su arte, nos dijo un montón de cosas.

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Cita de la semana

““La gente sigue preguntándome cómo es posible que Messi siga haciendo esto a los 39 años. Mi respuesta es simple porque el fútbol nunca ha visto a nadie como él. La edad derrota a todos, pero de alguna manera se niega a derrotar a Lionel Messi. Lo que hizo esta noche estuvo más allá del fútbol… fue arte.””.

Pep Guardiola, tras la victoria de Argentina ante Inglaterra

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