Hubo un tiempo en que el 12 de Octubre se contaba desde la cubierta de un barco. En tierra quedaban pueblos con nombres, lenguas y maneras de entender el mundo.
También sus voces merecen contar la historia.
León Gieco y Ricardo Mollo acompañan esta fecha con “Cinco siglos igual“.
La canción nos deja una pregunta incómoda: cuánto del pasado sigue viviendo en nuestras desigualdades.
Recordar a Bartolina Sisa, escuchar a las comunidades, cuidar sus lenguas y reconocer sus tierras son formas de acercar la memoria a la justicia.
La diversidad se vuelve real cuando podemos aprender del otro y reconocerlo como un igual.
Este 12 de Octubre, quizás convenga escuchar más despacio.
Hay voces que llevan siglos esperando y tienen mucho que enseñarnos.
Hoy, 12 de octubre, no es un día de fiesta para América. Lo que para los europeos fue “descubrimiento” para nosotros fue pérdida de tierras, de vidas, de lenguas y de mundos posibles. El encuentro fue, sobre todo, una imposición, una transformación forzada. No celebramos nada. Recordamos la invasión porque los pueblos sin memoria están perdidos.
¿Se festeja algo hoy en América? No. Hoy se recuerda —y se obliga a pensar la historia desde el lugar de los vencidos.




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