Por Luis Rivera
El panorama pintaba bastante feo. Las lesiones se sucedían y todo parecía indicar que Gimnasia debería salir al mercado para reforzar el sector central de la defensa donde se habían quedado al margen Germán Conti, Gonzalo Errecalde y Renzo Giampaoli. De golpe, Juan Cruz Cortazzo vio la puerta abierta y subió las escaleras que lo llevaban a la titularidad en el equipo de Ariel Pereyra, quien mantuvo la calma y confió en lo que tenía en lugar de salir al mercado casi de forma desesperada.
Y el defensor surgido de las divisiones juveniles de Gimnasia, puso la cara. Y rindió de manera sólida. Y parece haberse ganado la titularidad nada menos que para el clásico de la semana que se inicia y nunca es una más cuando se enfrentan el Lobo y Estudiantes.
Cortazzo había debutado en la Primera mens sana en 2024 y por falta de lugar y por rendimientos propios no había logrado conformar a todos. Sí fue el referente de la Reserva que el año pasado perdió la final del torneo frente a Boca.
Y la cosa no pintaba bien para él en la pretemporada. Los lugares para la pelea por ser titulares estaban reservados para Giampaoli y Errecalde como reemplazos de Conti y Enzo Martínez. Incluso se quedaba afuera de la gira a Rusia de no haber sido por un problema personal de Giampaoli que lo obligó a quedarse en nuestro país. Cortazzo, a través de su representación, estaba buscando un destino para jugar y fortalecer su incipiente carrera profesional.
Pero el destino le jugó a favor: fue a la gira, hizo un buen trabajo silencioso y tuvo sus primeros minutos en el torneo frente a Racing por la sanción contra Martínez y la lesión de Errecalde. Y volvió a repetir ante River cuando el que se mancó fue Giampaoli. Y le llegó la chance de ingresar desde el principio contra Aldosivi y Barracas Central. Y cumplió. ¡Vaya si cumplió! Con creces, oficio y corrección.

Y parece haberse ganado ese lugar para el clásico ya que Conti llegará muy justo y Giampaoli y Errecalde parecen estar descartados por sus problemas físicos. Se lo preguntaron a Pereyra tras la victoria ante Barracas y salió con la misma elegancia que cuando jugaba: “La semana será la misma como la que venimos teniendo en todos los partidos. Afrontaremos con seriedad, sabemos que no será una semana normal porque jugamos el clásico pero nada distinto a lo que venimos haciendo” y cerró: “Es la primera vez que voy a dirigir un clásico y lo tomo con mucha responsabilidad y el sábado que no queden dudas que iremos a la cancha de Estudiantes a competir”.
Sin embargo, no ahorró elogios para describir el momento de Cortazzo: “Todo mérito de Juan porque siempre estuvo preparado y nunca bajó los brazos más allá que nosotros, por una cuestión de cantidad de jugadores, lo habíamos mandado a entrenar con la Reserva. Nunca se rindió. Me pone contento lo que él da”.
Y cerró el entrenador: “Se sobrepuso a una situación que cualquier otro jugador en su lugar hubiera titado la toalla y hoy estaría fuera de todo. Es merito todo de él, nada de nosotros. Siguió entrenando, tuvo la posibilidad de viajar a Rusia, aprovechó la oportunidad que tuvo. Personalmente no tuve nada que ver, solo ponerlo.”




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