Por Luis Rivera
Un triunfo grande. Una producción de equipo serio. Una sensación de justicia inobjetable. Gimnasia se regaló una victoria de esas que motivan y potencian. Le ganó de manera contundente a River más allá del 1 a 0 y superó a su rival en todos los aspectos del juego, sobre todo en ocasiones claras y concretas de gol.
El Lobo hizo un partido por demás inteligente, cerrando espacios cerca de su zona defensiva y saliendo muy rápido de contra, aprovechando los espacios que dejaba River en su afán por atacar de cualquier forma. La conducción de Nacho Fernández, el despliegue de Nacho Miramón, la solvencia de Enzo Martínez y un señor partido de Pedro Silva Torrejón fueron los puntos altos de un equipo que encontró en un centro de Zalazar y un preciso cabezazo de Alexis Steimbach lo que merecía por lo hecho en el campo de juego.
River no estuvo a la altura -nuevamente- y perdió con justicia ante Gimnasia, agudizando un momento nada agradable desde la llegada de Eduardo Coudet. El Millonario suma tres derrotas consecutivas en el comienzo del semestre, con la eliminación de la Copa Argentina a manos de Aldosivi incluida.
En un primer tiempo sin grandes emociones, River tuvo el dominio de la pelota, pero estuvo lejos de llegar con peligro al área rival. Mientras que Gimnasia, replegado, intentó explotar los espacios ante un Millonario que sufrió el retroceso. y tuvo las mejores chances de gol.
En el entretiempo, Vera reemplazó en River a Arambarri, quien había mostrado signos de una molestia física.
A los 60′, Acuña acusó una lesión muscular y dejó la cancha. Facundo Gonzalez ingresó en su lugar. En la misma ventana, Borré entró por Beltrán.
Con el paso de los minutos, Gimnasia comenzó a encontrar más espacios y a aprovecharlos mejor. A falta de 20′, Auzmendi habilitó a Zalazar, que dejó en el camino a Santiago Beltrán y definió de zurda. Con lo justo, Freitas evitó el gol del Lobo.
El local avisaba y anticipaba lo que iba a venir. El reloj marcaba los 80 minutos cuando Auzmendi se perdió el 1-0 abajo del arco. La pelota le quedó a Zalazar, quien envió el centro desde la izquierda y Steimbach les ganó a todos de cabeza para abrir el marcador en el Bosque.
Fue todo lo que quedó de partido ya que Gimnasia lo cerró con autoridad, Steimbach reventó el travesaño con un zurdazo casi en tiempo de descuento y Zalazar la manejó mal en una contra. Ambas situaciones pudieron ser el segundo gol que la victoria tripera merecía. En paralelo, Insfrán no tuvo casi trabajo en todo el segundo tiempo y en la única clara que tuvo River, producto de varios rebotes, Silva Torrejón la despejó casi en la línea.
Victoria importante para el Lobo, que se afirma en zona de puestos de clasificación a Copa Sudamericana y prepara el viaje a Mar del Plata para dar el domingo otro paso sólido.
El resumen del partido:




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