El gran y reconocido periodista Ernesto Cherquis Bialo escribió este viernes a las 21.56 el punto final de su página de vida. Tenía 85 años y padecía leucemia.
Ya el año pasado debió ser internado en el hospital Alemán de Buenos Aires a causa de ese mal. La gravedad de su cuadro motivó pedidos públicos de donantes de sangre y generó una ola de apoyos y oraciones entre colegas y seguidores.
Pero esa vez, su fortaleza y su ánimo hicieron un milagro. Él mismo relató las palabras que le dijo la médica que lo trató: “‘No tengo buenas noticias. La médula no funciona. Haga lo que tenga que hacer. Despídase de quien se tenga que despedir, firme los papeles que tiene que firmar’”
Sin embargo, el propio Cherquis logró salir adelante por unos meses más. Y en esa ocasión, contó lo que, finalmente, le ganó la pulseada: “Yo tuve un enfriamiento que se convirtió en un broncoespasmo, que se transformó en una pulmonía y que terminó, este, con una neumonía bilateral. La neumonía bilateral me produjo la falta absoluta de defensas y la falta absoluta de defensas hizo que dejara de funcionar mi médula. Y cuando mi médula dejó de funcionar, el organismo reaccionó con una leucemia”.
Esta vez, el milagro no sucedió. Y toca decir adiós.
Cherquis Bialo trabajó en gran cantidad de medios desde 1962, incluyendo las radios Rivadavia y Splendid, pero sin duda sus páginas más notables las dio en la mítica revista El Gráfico, donde escribió páginas imborrables del deporte argentino bajo el seudónimo Robinson. En la década del 90 fue el director de esa revista.
Entre sus obras se destacan dos libros biográficos: “Mi verdadera vida”, biografía del boxeador argentino campeón del Mundo Carlos Monzón, en 1976, y “Yo soy el Diego de la gente”, autobiografía testimonial de Diego Armando Maradona en la que colaboró con Daniel Arcucci, y juntos publicaron en el 2000.

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